El nuevo líder del PSOE ha pedido este domingo a los suyos que sean socialistas sin complejos, pero, sobre todo se ha dirigido al país y al Gobierno de Mariano Rajoy. «Dejemos atrás todos los complejos y digamos alto y claro que todo lo bueno que ha pasado ha venido de la mano de Gobiernos socialistas», ha enfatizado Sánchez, quien ha prometido ante Cándido Méndez (UGT) e Ignacio Fernández Toxo (Comisiones Obreras): «En cuando lleguemos a gobernar lo primero que vamos a hacer es derogar la reforma laboral».

El líder del PSOE ha dibujado su hoja de ruta económica, una «alternativa orientada a un objetivo muy claro: la defensa de la clase media y la clase trabajadora», y que incluye propuestas como recuperar el dinero concedido a las entidades. La segunda ley que planea derogar, ha asegurado, es la del aborto, una norma que aún no está aprobada por el Ejecutivo. «Hoy es un mal día para la derecha española», ha proclamado hacia el final de su intervención. «Estamos de nuevo en pie para cambiar España una vez más. Lo hemos hecho dos veces y lo vamos a volver a hacer», ha finalizado.

Sánchez ha rechazado de plano, con un «claro y rotundo no», la elección directa de alcaldes que planea el Partido Popular y las grandes coaliciones, y ha mantenido que si el presidente del Gobierno quiere regeneración democrática, «que coja la escoba y limpie su casa». «Hay gente que me ha criticado el no a [la elección de] Juncker. Yo digo que no ha sido un error. No fue un error, ¿sabéis lo que fue? Coherencia. Si dijimos que no va a haber grandes coaliciones, no va a haber grandes coaliciones ni en Madrid ni en Bruselas», ha afirmado el líder del PSOE, quien se ha comprometido a publicar cada tres meses las cuentas del partido.